El estadounidense Thomas Alva Edison, que sólo pasó tres meses por la escuela y al que sus profesores consideraban un muchacho incapacitado para los estudios, inventa la lámpara eléctrica incandescente, la bombilla, nació la luz eléctrica.
Desarrolló muchos dispositivos que han tenido gran influencia en todo el mundo, como el fonógrafo, la cámara de cine o una duradera bombilla incandescente.
Apodado El mago de Menlo Park, Edison fue uno de los primeros inventores en aplicar los principios de la producción en cadena y el trabajo en equipo a gran escala al proceso de invención, motivos por los cuales se le reconoce la creación del primer laboratorio de investigación industrial.
Edison fue un inventor prolífico que registró 1093 patentes a su nombre en Estados Unidos, además de otras en Reino Unido, Francia y Alemania. Pero más importante que sus muchas patentes fue el amplio impacto que tuvieron algunas de sus invenciones: la luz eléctrica y el suministro público de electricidad, la grabación de sonido y la cinematografía se convirtieron en nuevas y poderosas industrias en todo el mundo.
Sus inventos contribuyeron en particular a las telecomunicaciones, como una máquina de voto, una batería para un automóvil eléctrico, la energía eléctrica, la grabación de música y las películas. Sus avanzados trabajos en estos campos no fueron más que una continuación de su primer trabajo como radiotelegrafista. Edison desarrolló un sistema de generación y distribución de energía eléctrica a las casas, negocios y fábricas, un avance crucial para el mundo industrializado moderno.