Solomillo Wellington

Solomillo Wellington

Por cierto, ¿sabéis de dónde dicen que viene el nombre de Solomillo Wellington?, parece ser que al primer Duque de Wellington, Arthur Wellesley, se enamoró de este plato cuando un cocinero se lo elaboró como una variante de otro conocido plato francés y la carne le entusiasmó tanto que comenzó a exigir que fuese el plato principal de todos los banquetes que él presidía.

solomillo_wellington_solomillo-wellington-480x672-1_single_image.jpgSolomillo Wellington:

Ingredientes:

  • 500g solomillo ibérico.
  • 250g champiñones.
  • 1/2 cebolla.
  • 1 ajo.
  • 125g vino blanco.
  • Hojaldre.
  • Huevo batido.
  • 8 lonchas jamón iberico.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Pimienta.
  • Sal.

Retiramos la posible tierra que tengan los champiñones quitándoles la piel con ayuda de un cuchillo, los troceamos.

Pelamos la cebolla y también la troceamos, picamos los champiñones y la cebolla con ayuda de una batidora.

Se vierten 2 cucharadas de aceite de oliva en una sartén y freímos a fuego medio la cebolla junto con los champiñones ya picados, unos 5 minutos. Añadimos un poquito de sal y pimienta.

Partimos el solomillo de cerdo ibérico por la mitad; aunque si lo preferís, podéis dejarlo entero.

Extendemos film transparente en nuestra mesa y sobre él, 8 lonchas de jamón ibérico, se pone el solomillo ibérico sobre el jamón.

Cubrimos el solomillo ibérico con la cebolla y el champiñón que tenemos reservado y tapamos con las lonchas de jamón.

Cubrimos con papel film, enrollamos y presionamos los extremos, llevamos a la nevera durante 30 minutos.

Transcurrido el tiempo, extendemos el hojaldre, doblamos cada mitad hacia el centro y envolvemos el solomillo.

A continuación pincelamos todo el hojaldre con el resto del huevo batido.

Al horno precalentado a 200ºC y horneamos durante 25 minutos con calor arriba y abajo, el hojaldre debe quedar bien dorado, el tiempo es aproximado.

solomillo_wellington_solomillo-wellington-hojaldre-1_single_image.jpg

Sobre el autor

Webmaster @SucesosHenares

Obtengo la mejor información diaria para mantener informados a todos los vecinos del Corredor del Henares.

Artículos relacionados (por etiqueta)

  • Los mejores alimentos para combatir el estrés

    Los principales alimentos que ayudan a controlar el estrés, son aquellos que aportan vitaminas y minerales. Entre las vitaminas destacan la A, B, C y E,que combaten directamente la formación de radicales libres.

    La vitamina A la puedes encontrar en las zanahorias, brócoli, coles de Bruselas, espinacas, boniatos y melón. Las vitaminas del grupo B fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante y se encuentran en la levadura de cerveza,lácteos, carnes, cereales, aguacate, repollo y judías verdes.Para obtener vitamina E, es necesario consumir frutos secos y aceites vegetales y la vitamina C está presente en los cítricos y en el brócoli, los pimientos, el melón y el tomate. Entre los minerales destacan el potasio, magnesio y calcio, que son imprescindibles, porque estimulan la reacción orgánica frente a las hormonas que el cuerpo segrega como respuesta al estrés; además tiene propiedades relajantes y mantienen a raya el ritmo cardíaco.

    Destacan las frutas, verduras,cereales enteros y carne son alimentos ricos en potasio. El magnesio se encuentra en las verduras (puede desaparecer en la cocción, por eso es aconsejable consumir esta agua en forma de sopa o salsas). Los frutos secos,cereales y semillas también lo contienen, pero hay que consumirlos enteros porque el magnesio se destruye en el proceso de trituración y el calcio, es conocido como “ tranquilizante natural” y, desde luego, pocas cosas tienen un efecto tan sedante como beber un vaso de leche tibia antes de acostarse.

    Algunos alimentos estimulan el buen funcionamiento de las células nerviosas, ayudando al organismo a mantenerse relajado mientras que otros favorecen la irritabilidad. Entre los alimentos “relajantes” están el plátano, las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las semillas de girasol.

  • Cupcakes de zanahoria

    Para la preparación de estos Cupcakes de Zanahoria seguiremos los siguientes pasos. Precalentamos el horno y preparamos nuestras cápsulas en el molde de cupcakes. Tamizamos todos los ingredientes secos: harina, levadura, canela, bicarbonato y sal. Los reservamos.

    Batimos los huevos hasta que espumen. Añadimos el azúcar en forma de lluvia sin dejar de batir, y continuamos batiendo hasta que se incorpore. A continuación añadimos el aceite de la misma forma que el azúcar. Por último incorporamos la vainilla y la ralladura de naranja y batimos de nuevo todos los ingredientes.

    Agregamos a la mezcla anterior los ingredientes secos que habíamos tamizado al principio, y batimos bien con la ayuda de unas varillas manuales hasta conseguir una masa esponjosa.

    Entonces añadimos la zanahoria y la repartimos bien por toda la masa removiéndola con una cuchara. Por último, incorporamos las nueces troceadas y las integramos.

    Rellenamos las cápsulas con la masa y horneamos los cupcakes durante 20 o 22 minutos.

    Cuando se hayan enfriado, los decoramos con la deliciosa crema de queso, esta vez preparada con mascarpone, que le da un sabor exquisito, y las minizanahorias de fondant.

    Ingredientes para 12 unidades...

    Para la masa:

    • 2 huevos.
    • 150 g de azúcar moreno.
    • 120 ml de aceite de girasol.
    • 2 cucharaditas de vainilla en pasta.
    • 180 g de harina integral.
    • 1 cucharadita de canela en polvo.
    • 2 cucharaditas de levadura química.
    • 1 cucharadita de bicarbonato sódico.
    • Una pizca de sal.
    • 200 g de zanahoria rallada.
    • 1⁄2 cucharada de ralladura de naranja.
    • Nueces troceadas (al gusto).

    Para la cobertura y la decoración:

    • 1 medida de crema de queso hecha con mascarpone y sin añadirle vainilla.
    • Minizanahorias de fondant.

    cupcake_zanahoria.jpg

  • Gachas Manchegas

    Ingredientes para 4 personas:

    4 cucharadas soperas colmadas de harina de almortas -una por comensal-
    1 litro agua
    1 dl de aceite de oliva
    1 cucharada pequeña de pimentón
    250 g de tocino o panceta o papada de cerdo
    1 chorizo
    3 ajos
    Sal

    gachas3.jpg

    Primero se fríen la panceta y el chorizo troceados, dejando que suelten toda su grasa, que es un elemento esencial de la receta. Cuando estos ingredientes estén listos los reservaremos aparte.

    Seguidamente se sofríen los ajos. Cuando están a punto se añade el pimentón, que se tuesta ligeramente teniendo muy en cuenta que no se queme.

    Se añade la harina de almortas, una cucharada sopera por persona, a fuego suave, y la dejamos cocinar lentamente, removiendo continuamente.

    Cuando ha tomado un color tostado es el momento de añadir el agua, y la sal al gusto.

    Se deja hasta que espese, removiendo un poco al principio para disolver los grumos de harina, a fuego medio, y dejamos de remover durante un rato permitiendo que hierva durante un par de minutos y salga la grasa a la superficie.

    Las gachas estarán listas cuando la grasa rojiza del fondo comience a emerger. La textura final debe ser como la de una bechamel ligera y el color un marrón claro y anaranjado.

    Para finalizar, se acompañan las gachas con los trozos de panceta y chorizo que se ha preparado previamente. También se pueden añadir salchichas frescas, anteriormente fritas con la panceta y el chorizo.

    Otras versiones le añaden orégano a las gachas. En algunos lugares, como La Mancha Conquense, se acompaña también con setas o patatas fritas a la panadera. Otros posibles acompañamientos son guindillas picantes, pepinillos en vinagre o pan frito.

    gachas1.jpg