La Guardia Civil desarticula un punto ilegal de venta de armas de fuego a través de Internet

La Guardia Civil desarticula un punto ilegal de venta de armas de fuego a través de Internet Destacado

La Guardia Civil, en el marco de la Operación Balín, ha detenido a 26 personas e investigado a otras 17, por los supuestos delitos de Tráfico de Armas, Tenencia Ilícita y Depósito de Armas, Municiones y Explosivos y Tráfico de Drogas. Hay 25 personas detenidas y otras 17 investigadas, además de 126 armas de fuego y más de 6.000 cartuchos intervenidos, entre otros efectos. Durante el desarrollo de la operación también se ha intervenido una plantación indoor de marihuana.

La operación se inició en Sevilla, en el mes de Noviembre del pasado año, tras detectar el Grupo de Información, varios anuncios en portales de Internet en los que, bajo diferentes subterfugios, se ofertaba la venta de armas detonadoras transformadas para efectuar fuego real, así como munición con proyectil par las mismas.

Las investigaciones llevaron hasta un vecino de Sevilla, de 53 años de edad, quien se dedicaba a adquirir masivamente, en diferentes establecimientos del territorio nacional, armas detonadoras que posteriormente, sus compradores, siguiendo sus instrucciones vía teléfono o través de una red social, manipulaban para que pudieran efectuar fuego real y disparar munición con proyectil, munición de la que, de igual modo, facilitaba los elementos y las instrucciones necesarias para su fabricación artesanal.

Una vez localizada la ubicación donde ocultaba las armas, se procedió a la explotación de la primera fase de esta operación, con la detención de este individuo, así como con la detención o imputación de otros 15 compradores de armas ilegales. Se realizaron 20 entradas y registros en sus domicilios en las que se intervinieron, entre otros efectos, 23 armas de fuego y 1460 cartuchos metálicos de diferentes calibres.

En uno de los registros en la provincia de Granada también fue desmantelada una plantación indoor de marihuana que ocupaba la práctica totalidad de las habitaciones de la vivienda y en la que fueron intervenidas 263 plantas. La instalación estaba dotada con todos los elementos necesarios para el cultivo intensivo de esta droga, como extractores, ventiladores, lámparas, etc.

Fruto del análisis de la documentación intervenida durante esa primera fase se logró identificar a otros 27 de estos compradores de armas ilegales y municiones. Se realizaron un total de 30 registros en los que se intervinieron 67 armas de fuego, 4570 cartuchos metálicos de diferentes calibres, 3 detonadores eléctricos de explosivos, 250 gramos de pólvora y dos silenciadores, entre otros efectos.

Entre las armas de fuego incautadas destacan por su peligrosidad varias de fabricación artesanal intervenidas en Asturias, tales como bujías-pistola del calibre 22 y machetes-pistola del mismo calibre; así como la incautación en la provincia de Jaén de varios detonadores eléctricos para explosivos.

Las armas detonadoras transformadas para efectuar fuego real tienen la misma letalidad y características que un arma de fuego original, por lo que están consideradas armas de fuego prohibidas, al ser el resultado de la modificación de sus características esenciales de fabricación, estando penada tanto su tenencia como su comercio.

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