Guardia Civil ha desarticulado un peligroso grupo delictivo especializado en robos con violencia en joyerías y naves industriales

Guardia Civil ha desarticulado un peligroso grupo delictivo especializado en robos con violencia en joyerías y naves industriales Destacado

En la operación han sido detenidos 4 personas a los que se les imputa 11 robos cometidos con fuerza. A los autores se les imputan 26 delitos, entre ellos uno de homicidio en grado de tentativa. Se han intervenido dos revólveres y munición que utilizaban para cometer sus delitos y se han recuperado efectos por un valor de un millón de euros.

La Guardia Civil, en el marco de la OP. VISANTO, ha detenido a cuatro hombres, con edades comprendidas entre los 28 y los 35 años, integrantes de un peligroso grupo delictivo especializado en robos cometidos a joyerías y naves industriales a los que se les imputa 11 robos cometidos fuerza.

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Se han recuperado joyas, vehículos y material sustraído con un valor de un millón de euros, así como dos revólveres y munición con los que cometían sus delitos, inhibidores de frecuencia, centralitas de clonación de llaves de vehículos, extractores de bombines, llaves maestras y dinero en efectivo.

La operación se inició el pasado mes de octubre, cuando la Guardia Civil detectó en la provincia de Toledo varios robos cometidos en establecimientos cuyo “modus operandi” coincidía. Estos robos se cometían en las cercanías de dos de las carreteras principales que la cruzan, la A-5 (Madrid-Extremadura) y la A-4 (Madrid-Andalucía).

Por tal motivo, los agentes centraron sus investigaciones sobre un grupo de personas que estaba actuando en las cercanías de la autovía A-4 con un alto grado de peligrosidad debido a la violencia con la que cometían los delitos, generalmente a última hora de la tarde y centrándose en naves logísticas y joyerías.

Fruto de las investigaciones, la Guardia Civil pudo constatar que se trataba de un grupo delictivo que utilizaba vehículos de alta gama como herramienta de fuerza tanto para la comisión de alunizajes como para garantizar su huída gracias a su elevada potencia, llegando a causar situaciones de extrema gravedad y riesgo cuando algún vehículo policial intentó interceptarlos.

La investigación en uno de los hechos, cometido en un establecimiento público ubicado de la A-4 a su paso por la localidad de Seseña (Toledo), llevó a los agentes hasta dos conocidos delincuentes por robos violentos. Uno de ellos residía en esta misma localidad y había participado incluso en algún reportaje televisivo por su destreza al volante.

El avance de esta investigación de la Guardia Civil determinó que otro peligroso delincuente asentado en la localidad de Ontígola (Toledo), hermano de uno de los anteriores, no sólo participaría con ellos en la comisión de los delitos, sino que sería el cabecilla de este grupo delictivo.

Durante esta investigación se produjo un hecho delictivo de extrema gravedad en la localidad de Yunquera de Henares (Guadalajara), donde cinco delincuentes encapuchados y a punta de pistola, habían asaltado a un vigilante de seguridad de una nave logística y le habían sustraído su arma reglamentaria.

La Guardia Civil logró identificar los vehículos utilizados para cometer este hecho los cuales habían sido sustraídos y se les había cambiado la placa de matrícula.

Días más tarde, los agentes de tuvieron conocimiento de un robo con violencia cometido a unos joyeros de Córdoba cuando volvían con el género a su joyería, por cuatro delincuentes con el rostro oculto y que portaban dos armas cortas de fuego con las que habían intimidado a las víctimas.

La Guardia Civil confirmó que estos delincuentes eran los investigados por lo que se estableció un dispositivo para su localización y detención.

En el momento de proceder a su detención, los agentes sorprendieron a estos peligrosos delincuentes llegando al domicilio de uno de ellos en Ontígola (Toledo), con los dos vehículos utilizados y descargando varios bultos de gran tamaño.

Cuando éstos se percataron de la presencia policial, uno de ellos se oculto en la vivienda mientras que los otros tres huyeron a gran velocidad con los dos vehículos, intentando atropellar a dos agentes y embistiendo violentamente a dos vehículos policiales.

Finalmente uno de los delincuentes fue detenido tras huir a la carrera y ocultarse entre la vegetación, otros dos tras colisionar con los bolardos situados en una calle peatonal y el cuarto, el que inicialmente se había introducido en su vivienda, fue localizado y detenido escondido en un agujero excavado en un descampado en la parte posterior de la propiedad.

A los detenidos se les imputan 26 delitos, de los cuales 1 es de homicidio en grado de tentativa, 1 atentado contra agentes de la Autoridad, 2 de lesiones, 2 de robo con violencia e intimidación, 11 delitos de robo con fuerza, 1 tenencia ilícita de armas, 3 de daños, detención ilegal, 2 delitos contra la seguridad del tráfico, 1 de receptación, y 2 de falsificación de documentos.

Se han recuperado joyas por valor de 500.000 €, 8 vehículos sustraídos y otros efectos sustraídos, todo ellos con un valor de un millón de euros, así como dos revólveres (uno de ellos el sustraído al vigilante de seguridad) y munición con los que cometían sus delitos, inhibidores de frecuencia, centralitas de clonación de llaves de vehículos, extractores de bombines, llaves maestras y dinero en efectivo.

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    La Guardia Civil, en el marco de la operación "VOLTEDA-DUPLARE", ha desarticulado una organización delictiva de ámbito internacional dedicada al tráfico ilícito de vehículos entre España y varios países europeos.

    Han sido detenidas 40 personas, 8 de ellas en Francia, de nacionalidades española, rumana, argentina y búlgara. A todos ellos se les considera los responsables del robo de 118 vehículos en nuestro país, de los cuales 61 han sido recuperados en Francia. Con la venta de estos vehículos, habrían obtenido más de 4.500.000 € de beneficios.

    En los diferentes registros practicados, se han recuperado varios vehículos que estaban preparados para su exportación al extranjero, así como útiles utilizados para la falsificación, además de matrículas y documentaciones extranjeras falsificadas.

    La investigación se inició a principios del pasado año, cuando la Guardia Civil detectó una ITV ubicada en Madrid, en la que varios usuarios de la misma estaban utilizando documentaciones de vehículos sustraídas en Alemania, para pasar favorablemente la inspección técnica a vehículos que simulaban venir de ese país y así poder registrarlos en España, cuando en realidad habían sido robados en nuestro país.

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    Se han inspeccionado dos estaciones de ITV en Madrid, donde la organización pasaba las inspecciones de los vehículos previamente sustraídos y falsificados, así como cuatro talleres mecánicos y tres concesionarios en Madrid y Toledo, en los que se vendían vehículos robados con los elementos falsificados, simulando proceder del extranjero.

    Los robos estaban perfectamente planificados y se elegía la marca y modelo y las ubicaciones para llevarlos a cabo, preferiblemente zonas residenciales y áreas empresariales de Madrid. Llegaban incluso a realizar un seguimiento y estudio previo de las rutinas de los propietarios de los vehículos elegidos. En algunos casos, los propios delincuentes instalaban, sobre los potenciales vehículos a sustraer, dispositivos de seguimiento GPS para facilitar toda la labor anterior.

    Cómo circunstancia novedosa, una rama de la organización contaba con dos grúas de asistencia en carretera, con las que se desplazaban a los lugares donde estaban estacionados los vehículos elegidos para ser sustraídos, y simulando una asistencia real los cargaban en las mismas transportándolos al término municipal de Griñón (Madrid), donde los dejaban "enfriar" unos días para detectar cualquier actividad externa sobre ellos. Posteriormente los trasladaban a una finca privada del municipio de Torrejón de Velasco (Madrid), donde se procedía a la falsificación de todos sus elementos y marcas de seguridad.

    Otra modalidad de sustracción consistía en alquilar vehículos de la marca y modelo elegida, trasladándolos a distintos países europeos, donde una vez finalizado el plazo de entrega contratado, no los devolvían y los matriculaban en esos países con documentaciones falsas, previamente sustraídas de otros vehículos de idénticas características.

    En otras ocasiones utilizaban un sistema más convencional, extrayendo la cerradura de la puerta para acceder al interior y, con un dispositivo electrónico que se conecta al puerto de diagnosis, anulaban el inmovilizador y lo arrancaban en pocos segundos.

    Finalmente cambiaban la titularidad de los vehículos sustraídos para eludir cualquier acción policial o administrativa. Para ello, obtenían información de vehículos de idénticas características solicitando informes a la DGT, a través de una gestoría online de la provincia de Málaga, consiguiendo por menos de 10 € que cuesta cada informe, todos los datos necesarios para utilizarlos en las documentaciones falsificadas.

    De esta manera, tras falsificar la placa de matrícula y el bastidor de los vehículos robados con los datos de los legales, circulaban por nuestras carreteras dos vehículos con los mismos datos de identificación y de titularidad, lo que ha motivado, en varios casos, que los legítimos propietarios recibiesen denuncias de tráfico procedentes de provincias en las que no habían estado.

    Otra vía utilizada por esta organización para introducir vehículos sustraídos en España, consistía en que una vez falsificados los bastidores, matrícula y documentaciones con datos de vehículos de Alemania o Suecia, principalmente, pasaban la ITV en España y, con este informe favorable, lo registraban administrativamente como procedente de esos países, cuando en realidad, nunca habían salido de España.

    Sobre el resto de vehículos sustraídos, la organización actuaba de manera inversa, falsificándolos con información de vehículos españoles y enviándolos para su venta a países europeos, principalmente a Francia, donde se han recuperado casi la mitad del total de los vehículos sustraídos.

    Por este motivo, mediante la coordinación de EUROPOL, se inició una investigación conjunta con la Brigade de Recherche de Gendarmerie de Rodez (Francia) y la OCLDI (Oficina Central para la Lucha Contra la Delincuencia Itinerante) de Gendarmerie de Francia, para esclarecer la trama delictiva asentada en el país galo, que vendía gran parte de los vehículos españoles.

    Por ello, 4 componentes de la Guardia Civil encargados de la investigación, se trasladaron al país vecino para colaborar in situ con las fuerzas policiales francesas, donde se detuvo a 8 integrantes de esta organización internacional y se identificaron gran parte de los vehículos sustraídos en España.

    Una vez superados todos estos trámites y con los vehículos "legalizados", algunos de ellos eran expuestos en concesionarios españoles, otros en compraventas franceses y otros por internet, todos ellos con un precio de venta ligeramente inferior al de mercado, para así atraer potenciales clientes y cerrar su venta cuanto antes.

    Decenas de propietarios españoles habrían comprado vehículos en estos concesionarios, desconociendo realmente su procedencia ilícita. No obstante, y en previsión de que se descubriese que esos vehículos eran robados y fuesen entregados a sus legítimos propietarios, este grupo criminal instalaba dispositivos GPS en los mismos, para volver a robarlos de nuevo en caso de que las fuerzas de seguridad lo recuperasen y así empezar el ciclo de la falsificación de nuevo.

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    La Guardia Civil ha detenido a una pareja de estafadores asentados en el municipio madrileño de Camarma de Esteruelas, que han obtenido más de 637.000 euros de 23 personas haciéndoles creer que vendían inmuebles procedentes de subastas públicas.

    Los detenidos son C.A.P. y A.M.M.A., hombre y mujer, españoles de 47 y 48 años de edad, con antecedentes por delitos relacionados contra el patrimonio y a quienes por estos hechos se les imputan delitos de estafa, falsificación de documento público y mercantil.

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    La investigación empezó en julio pasado, tras la denuncia de un ciudadano por haber sido víctima de cinco estafas que ascendían a 132.500 euros en concepto de señales para la compra de cinco viviendas.La pareja detenida, de nacionalidad española, tiene un amplio historial delictivo por causas similares, y estaban perseguidos por dos juzgados de la provincia de Málaga.

    El 'modus operandi' siempre era el mismo y giraba en torno a la adquisición de bienes inmuebles procedentes de subastas de distintas administraciones públicas a un precio muy inferior al del mercado, por lo que su adquisición era muy atractiva para las víctimas.

    Para dar más credibilidad al entramado llegaron a falsificar documentos de entes públicos como del “Consejo General del Poder Judicial” y de “Correos y Telégrafos de España”.Los ahora detenidos, un hombre y una mujer, se adornaban de un perfil personal y profesional de éxito para generar confianza, creaban y daban de alta dominios web con la apariencia de veracidad, llegando incluso a regalar teléfonos de alta gama que regalaban a sus víctimas.

    A continuación se celebraba el contrato y se pagaba una cantidad en concepto de reserva y señal, utilizando para ello documentos públicos falsificados y pólizas de seguros igualmente falsas.

    La pareja vivía de forma aislada en un lujoso chalet que tenían alquilado en Camarma de Esteruelas y eran extremadamente cuidadosos con los desplazamientos que hacían. En el registro de su domicilio, la Guardia Civil intervino diversa documentación y dispositivos electrónicos relacionados con la investigación, así como 2.685 euros en moneda fraccionada, dos relojes de alta gama, varios terminales telefónicos y televisores.